
Empieza el curso escolar en España, por lo que leo numerosas noticias sobre la vuelta al cole. En Australia las vacaciones largas no empiezan hasta el fin de año, así que llevo tiempo viendo escolares y planteándome cuestiones como las que ahora son noticia.
Me asombra en pleno siglo XXI ver retacos llevando mochilas que les doblan en peso, arqueándose para reubicar su centro de gravedad. ¿Tanto han de trabajar? ¿Necesitan llevar encima la enciclopedia británica por si surgen las dudas? Si los presupuestos generales del Estado los transportan señores maduritos en una llave USB de pocos gramos de peso, ¿porque los chavales han de llevar mochilas que no podrían llevar de equipaje de mano en un avión?
Y tantos libros y material y...¿No es suficiente un ordenador barato y papel reciclado para garabatear? Según leo parece que los niños de 6 años tengan que ir la universidad. Y todo para nada. Para ser burros de carga.
¿Es que nadie se va a rebelar? Os animo a hacerlo, sin duda. Por cierto, ¿alguien conoce algún colegio en que se pasen los libros de texto por el forro; dónde se pueda llevar una mochila con el desayuno, un USB y la libreta, ¡ah! y un boli por si acaso; dónde no se cobren comisiones de las editoriales; dónde se recicle el material; dónde sea más importante la biblioteca que la librería? Es que dentro de poco tendré que buscar colegio para Otis y no sé por dónde empezar.
Todo esto se me ocurre. Y es que el tema de las carteritas de colegio siempre me ha dado grima. Y hay algunos que van con la mochila con ruedas, como si fuera una maleta. ¡En fin!