Pero al final ha merecido la pena y hemos podido celebrar el cumpleaños de Yolanda y Otis. ¡Felicidades!
Otis ha soplado con gran eficacia las velas del pastel que le ha hecho Yolanda
Y ha saboreado deliciosos manjares.
Un día intenso y yo estoy exhausto. Y mañana nos vamos de vacaciones de nuevo a Queensland, a ver si tenemos suerte y vemos algo de Sol. Volvemos el 1 de octubre. Chau.