O al menos eso dicen algunos. No, no os asustéis, no nos hemos comprado ningún coche. Soy incapaz de conducir. Ni siquiera un trasto de esos que dicen que son automáticos. Y esta chica de la foto menos todavía. Todavía esta por aprender a montar en bicicleta.
Bueno, pues esta chavalilla de transporte no sabrá nada pero de idiomas va sobrada. En poco más de un mes ya le han subido 2 veces de nivel y ahora es capaz de mantener una conversación entre 4 personas en inglés. Todo un record . Su profesora de inglés le invitó a comer el sábado y allí estuvimos ella y yo con la pareja australiana (bueno, ella es de origen sudafricano y él italiano) charlando por los codos en inglés. Pues eso, pido desde aquí un sonoro aplauso para esta chica que se va adaptando tan bien y que, además, ha sido capaz de encontrar ella solita una guardería para Otis.
Por cierto, me parece que como sigamos con nuestros problemas de transporte al final va a ser Otis el que nos conduzca de un lado a otro.