En su lugar pudimos ver numerosas rosellas, que son unos coloridos loros del género Platycercus. 
Como están acostumbrados a mendigar comida se acercan mucho, por lo que es más fácil hacerles una foto con mi triste cámara. ¿A qué son majos?
Vida y milagros de una familia pseudo-trapisonda en tierras australes