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miércoles, 12 de noviembre de 2008

Aves de Australia. 15) Azure kingfisher

Pudimos ver al azure kingfisher (Alcedo azurea o martín pescador celeste) en el parque nacional de Eungella, mientras esperábamos que apareciera un ornitorrinco. Ahí estaba ese gran pescador, esperando en lo alto de un palo a que apareciese un bocado lo suficientemente apetitoso como para hacerle emprender el vuelo.


No le vi pescar. ¡Y con lo rápido que va cualquiera le hace una foto!. Lástima no tener un buen zoom para retratarlo como es debido. Pero os hacéis una idea, ¿no?.

martes, 7 de octubre de 2008

Spot the platypus!

Tras la estancia en las islas Whitsunday volvimos a Mackay. Nos alojamos en el Larrikin Lodge, una pensión de mochileros, en una habitación con litera y una cama y una pequeña puerta por la que se accedía a un habitáculo donde dormía otro inquilino. No estaban muy acostumbrados a ver niños, por eso nos trataron tan bien. Desde allí nos organizaron una estancia en el parque nacional de Eungella, incluyendo una visita guiada para ver al ornitorrinco o platypus.

Coincidiréis conmigo es que es un bicho extraño. Con pico de pato, patas planas, mamífero que pone huevos, venenosos. Merecía la pena la excursión. No creáis que es fácil ver un platypus, son animales muy huidizos. En Eungella son más fáciles de ver porque no huyen tan fácilmente, aunque hay que tener paciencia. Nosotros estuvimos casi 3 horas moviéndonos por el río Broken y observando sin hacer ruido. Esto es difícil si, además, vas con un niño de 3 años. Pero al final apareció. Y nos quedamos todos boquiabiertos obervando a este peculiar animal. Hacer fotos era casi imposible, pero pude conseguir este vídeo. La banda sonora corre a cargo de decenas de sulphur-crested cockatoos que estaban festejando.


Después de tan grata visión pudimos irnos a descansar a nuestra cabaña en el parque nacional, donde disfrutamos durante dos días de unas vistas fabulosas del valle del río Pioneer,

holgazanear merecidamente durante la noche,


y sudar la gota gorda durante el día para recorrer las mejores rutas de la selva tropical.


Además de unas magníficas vistas, me llevé de recuerdo una hermosa garrapata que me dejó una dolorosa roncha aunque, por lo que parece, no me ha transmitido nada malo.