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sábado, 27 de diciembre de 2008

Aves de Australia. 24) Gull

Hay muchos tipos de gaviota (gull, laridae) en Australia, pero la más común sin duda es la silver gull (Chroicocephalus novaehollandiae). Está en todas las ciudades cercanas al mar mendigando comida y picoteando los desperdicios que encuentra.

Mucho más espectacular, sin duda, es la pacific gull (larus pacificus) que es tres veces más grande, mucho más bonita y que se dedica a pescar su propia comida en lugar de carroñear. Aquí la tenéis con 2 silver gull a su izquierda, para que comparéis el tamaño.

Si os habéis fijado, detrás de la pacific gull hay otro ave muy parecida pero de color marrón oscuro. Es también una gaviota del Pacífico, aunque más joven. Cambian el plumaje hasta tener el aspecto adulto, más reconocible, a los 3 o 4 años de edad. Os dejo con otro par de jóvenes gaviotas.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

En el footy con Gonzamacho

Hace dos semanas vino de visita Gonzamacho. Se ha dedicado a dar la vuelta a Australia en una furgoneta hecha trizas en compañía de un amigo japonés, que creo recordar que se llamaba Tatsuo. Su aventura será mejor que os la explique él; las risas están garantizadas. Yo os contaré lo que hicimos ese día.

Como gran aficionado a los deportes en general, Gomzamacho me pidió que fuéramos a ver un partido de fútbol australiano. Este deporte es extraño, como todo en Australia. Aquí le llaman Australian rules football o simplemente footy. Es parecido, pero ni por asomo según los expertos, al rugby. Hay 2 equipos y 4 palos a cada lado. Si metes la bola entre los palos del medio son 6 puntos, si pasa entre los laterales 1 punto. En lugar de ser redonda la bola es ovalada. Le pueden dar con el pie o el puño. A veces botan la pelota. El árbitro pita todo el rato. No hay muchas hostias, aunque de vez en cuando hay tortas en pequeños grupos. Casi hay más gente dentro del campo que fuera: 18 jugadores por equipo, 7 árbitros, entrenadores (varios) de cada equipo que van dando instrucciones dentro del terreno de juego, masajistas, aguadores y cientos de gaviotas.

Antes de entrar en el estadio, como buen colchonero, Gonzamacho se calzó su camiseta del Atlético de Madrid y preguntó quiénes eran los buenos y quiénes los malos. A pesar de que la victoria era casi segura para los Richmond Tigers, él prefirió ir con los Melbourne Demons. Y sintió a su equipo como suyo desde el primer momento.



Aquí tenemos a "nuestro" equipo que, como era de esperar, perdió.


El primer cuarto fue interesante. Nos pasamos más de 20 minutos tratando de averiguar que querían decir los numerosos números del marcador. No sabíamos quien ganaba o perdía, aunque lo intuíamos. Cuando dimos con la solución, Tatsuo nos hizo ver que no teníamos ni idea y dio con la clave. No era un acertijo para una mente occidental.


Y el resto del partido consistió en ver perder a "nuestro" equipo, pasar frío y hacer fotos. El público tampoco parecía muy entusiasmado, y si gritaban por algo, no era por los goles, sino por jugadas que debían ser magníficas, pero que nos parecieron de lo más intrascedente.


Como podéis ver no os miento cuando os digo que el campo estaba lleno de gente.


No digo que el footy sea aburrido; tal vez es que vimos un partido muy desigual. Pero yo, si he de ver algo de deporte, que sea en un bar y con unas cervecicas.

Pudimos ver a "nuestro" equipo perder sin que nos doliera demasiado. Al final, la gente se fue civilizadamente del estadio y tan sólo quedaron las gaviotas, que se pusieron las botas con los restos de patatas y bocadillos que había por todos lados.


Un gran placer ver el partido con Gonzamacho, un gran amante del deporte. Y después pudimos charlar largo y tendido bebiendo cervezas del lugar. Que sigas teniendo buen viaje Gonzalo, y hasta otra.

miércoles, 7 de mayo de 2008

Trabajando en el laboratorio

Algunos de vosotros os habéis preocupado por mis vacilaciones laborales y me ofrecíais alternativas como el dedicarme al mundo de la pastelería. Pues bueno, las magdalenas se me resisten pero la última hornada no quedó del todo mal. Eso sí he hecho un par de flanes (artesanales, nada de Chino mandarín) que me han quedado de rechupete. Para muestra un botón:

También nos hemos comprado una panificadora y vamos haciendo diferentes tipos de panes. Ahora que la crisis ya está reconocida hay que sacar nuestros mejores recursos lonchafinistas (más información sobre este gran término en http://www.burbuja.info/inmobiliaria/showthread.php?t=26151).

Pero no, no creo que la pastelería sea mi futuro. La situación en el laboratorio ha mejorado; ya sé a lo que voy. Estoy empezando a coger la sartén por el mango y parece que tiraré mi proyecto adelante. Ayer hicimos un poco de catarsis y nos dimos que no éramos tan tontos como pensábamos, sino más bien que nos han estado jodiendo con saña. Estas conclusiones hay que sacarlas en grupo, ya que si no corres el riesgo de retroalimentar tu paranoia ad infinitum. Pues eso todo bien, los compañeros muy majos, el jefe muy agradable (ya nos ha invitado a una barbacoa, deporte típico del país) y la manzana podrida nos abandona definitivamente.

En las barbacoas australianas las mujeres se sientan a charlar en la mesa mientras los hombres, cerveza en mano, se disponen a filosofar alrededor de la barbacoa sobre la mejor manera de asar la carne o acerca de la última jornada de footy (el Deporte nacional, una mezcla de fútbol, rugby y otras cosas raras).
Ya estamos en Otoño y se acabaron las barbacoas. Mientras vosotros disfrutáis de la primavera y del próximo verano, nosotros sufrimos el fresco austral. ¡Pero ya nos veremos las caras en diciembre majos! De todas maneras hemos podido disfrutar de un par de días de playa otoñal.

Bueno, muchos recuerdos a todos. Colgaré fotos más a menudo. ¡Y a ver si firmáis los comentarios! Os dejo con una estampa de St. Kilda: