martes, 7 de octubre de 2008

Estamos en crisis

Ya lo decían los Tarántula en 2006, pero ahora es verdad: ¡estamos en crisis! Da pavor ver las gráficas que enseñan por todos los lados; todo va para abajo. Sólo sube el paro y el precio de los limones. ¡Y es que esas gráficas! A ver si cambian la escala, porque la cosa ya marea.

Pero, al menos para mí, no todo es tan malo. No pretendo que os alegréis por mi, pero tampoco os va a pasar nada malo si sois más empáticos. Mirar la gráfica:
Representa el cambio del dólar australiano respecto al euro en el último año. Como podéis ver, la gráfica va para abajo, como casi todas, pero en esta ocasión significa que soy un poco menos pobre. Por poner un ejemplo, mi casa vale 1300 dólares al mes. En mayo eso suponía 800 euros menos de mi cuenta; ahora son 690.
Pues eso, ¡qué os alegréis por mi coño!

Spot the platypus!

Tras la estancia en las islas Whitsunday volvimos a Mackay. Nos alojamos en el Larrikin Lodge, una pensión de mochileros, en una habitación con litera y una cama y una pequeña puerta por la que se accedía a un habitáculo donde dormía otro inquilino. No estaban muy acostumbrados a ver niños, por eso nos trataron tan bien. Desde allí nos organizaron una estancia en el parque nacional de Eungella, incluyendo una visita guiada para ver al ornitorrinco o platypus.

Coincidiréis conmigo es que es un bicho extraño. Con pico de pato, patas planas, mamífero que pone huevos, venenosos. Merecía la pena la excursión. No creáis que es fácil ver un platypus, son animales muy huidizos. En Eungella son más fáciles de ver porque no huyen tan fácilmente, aunque hay que tener paciencia. Nosotros estuvimos casi 3 horas moviéndonos por el río Broken y observando sin hacer ruido. Esto es difícil si, además, vas con un niño de 3 años. Pero al final apareció. Y nos quedamos todos boquiabiertos obervando a este peculiar animal. Hacer fotos era casi imposible, pero pude conseguir este vídeo. La banda sonora corre a cargo de decenas de sulphur-crested cockatoos que estaban festejando.


Después de tan grata visión pudimos irnos a descansar a nuestra cabaña en el parque nacional, donde disfrutamos durante dos días de unas vistas fabulosas del valle del río Pioneer,

holgazanear merecidamente durante la noche,


y sudar la gota gorda durante el día para recorrer las mejores rutas de la selva tropical.


Además de unas magníficas vistas, me llevé de recuerdo una hermosa garrapata que me dejó una dolorosa roncha aunque, por lo que parece, no me ha transmitido nada malo.

lunes, 6 de octubre de 2008

Aves de Australia. 8) Rainbow lorikeet

El rainbow lorikeet (loro arcoiris o Trichoglossus haematodus) es muy común en la costa este de Australia, como tantos otros loris y loriquitos. De hecho, son tan frecuentes que los primeros navegantes europeos que surcaron el mar del Coral llamaron a esta región terra psittacorum (tierra de loros), como se ha visto en mapas del siglo XVI.

Suelen ir en grandes grupos, volando muy deprisa y haciendo mucho ruido. Como su propio nombre indica tienen colores muy vistosos. Los hemos visto en todas partes, incluso en el jardín de casa. Normalmente cuesta hacerles una foto ya que están escondidos entre las ramas,


aunque algunos están acostumbrados al personal y se dejan ver por si les cae algo.

domingo, 5 de octubre de 2008

El intrépido Otis

Otis se ha portado como un campeón durante estas vacaciones. Ha resistido sin rechistar todas las trapisondadas en las que le hemos metido. Ha viajado 4 veces en avión, 2 en autobús, 4 en barco (¡y cómo estaba la mar!), en coche, minibús; ha dormido en backpackers, en cabañas y largas siestas transportado en la mochila porteadora; se ha bañado en el mar, en la piscina, en un lagoon y en una catarata.


Ha hecho de todo. Y también ha practicado deportes de riesgo. Se ha tirado del tobogán acuático,



y ha hecho piragüismo.


Ahora de vuelta en casa se acabó la diversión, pero gracias a su regalo de cumpleaños podremos pasar de estas imágenes:
Otis cubo
a estas otras:

Aves de Australia.7) Sulphur-crested cockatoo

La sulphur-crested cockatoo o Cacatua galerita, llamada así por su cresta amarilla, es fácil de encontrar en Australia. Suele ir en grupos, es muy ruidosa y es famosa por destrozar los cultivos. Supongo que los agricultores no le tienen mucho cariño, pero a mi me gusta. Es impresionante verla volar en grupos y oir el estruendo que causan cuando se pone el Sol.

Nos la hemos encontrado en diversas zonas de Queensland con frecuencia, pero en ocasiones también aparece en el parque de al lado de casa. También se ve picoteando en los campos cultivados, y recogiendo los bichejos que aparecen cuando se recoge la caña de azúcar.


Son bichos muy listos y por eso son grandes estrellas del mundo del espectáculo. En los zoos hay que tener cuidado porque tratan de birlarte lo que pueden,


y bien aleccionadas pueden hacer maravillas.

Las islas de Pentecostés

Dicen que el capitán James Cook navegando por la costa este de Australia en 1770 se encontró con unas islas el domingo de Pentecostés, por lo que las llamó Whitsunday. Pero hay que remarcar, como bien me ha recordado mi amigo Diego, que antes que él llegaron navegantes españoles y portugueses.

Las Whitsunday son un grupo de islas que están en el norte de Queensland, cerca de Mackay. Son un típico destino turístico para australianos y allí pasamos 3 días durante las últimas vacaciones, concretamente en la isla South Molle. El turista normalmente coge un avión hasta la isla Hamilton y desde allí un barco le lleva hasta la isla donde se aloja. Pero nosotros, dado nuestro trapisondismo, volamos hasta Mackay, cogimos un autobús hasta Airlie Beach y de allí nos fuimos en barco hasta la isla. O sea que llegamos agotados.
La isla era muy bonita y esta vez hizo buen tiempo. Así pudimos disfrutar de la playa, la piscina y el jacuzzi (si bueno, es que no somos del todo trapisondas; somos pseduotrapisondas).
Y no nos conformamos con eso. Nos pusimos a caminar por la isla, mochila en ristre, para encontrar las mejores vistas,
las playas más recónditas
y los mejores rutas atravesando la selva tropical.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Daylight saving time

Ya hemos vuelto de nuestras cortas y merecidas vacaciones. Hemos visto animales, surcado los mares, gozado del Sol y muchas otras cosas que os contaré en breve.

Aprovecho para hablaros del daylight saving time u horario de verano como se llama en España. No, no voy a decir si es bueno o malo, si nos va a trastornar nuestro maltrecho reloj biológico o si los abuelos de España no van a poder pegar ojo en las 4 semanas siguientes al ajuste horario. Tan sólo comentaros que en Melbourne tenemos un adelanto de 8 horas respecto a España. El próximo 5 de octubre cambiará la hora aquí, con lo que la diferencia será de 9 horas. Y unos días más tarde, el 26 de octubre, lo haréis vosotros, con lo que nos separará la friolera de 10 horas. Nada más que eso. Que lo tengáis en cuenta. Y que cada día que pasa, los días aquí son más largos y calurosos, y allí más fríos y cortos. Lo cual me llena de orgullo y satisfacción.