sábado, 27 de diciembre de 2008

Aves de Australia. 18) Pingüino

Por fin he visto a los pingüinos de verdad y he podido subsanar un error que cometí hace tiempo. Los que dije que eran pingüinos eran en verdad cormoranes. Ya podéis ver la entrada corregida.

Como os dije, los pingüinos de Australia son pequeños (little penguin o Eudyptula minor) y son mucho más miedosos de lo que me esperaba. Suelen estar escondidos entre las rocas durante el día y no salen a por comida hasta bien entrada la noche. De paseo por el muelle de St. Kilda pude ver entre las rocas a un ejemplar. Ahí lo tenéis.
Como podéis ver, cualquier parecido con un cormorán es pura coincidencia.

martes, 23 de diciembre de 2008

domingo, 21 de diciembre de 2008

Kosciuszko

Tras salir de las blue montains seguimos la ruta hacia Melbourne atravesando el interior de New South Wales. En el camino sólo vimos enormes extensiones de campos de cultivo y, de vez en cuando, ovejas y vacas. También vimos pueblos dedicados exclusivamente al cultivo de cerezas, donde puedes dedicarte a recoger fruta gratis si tienes tiempo. Como no teníamos la compramos.
También pudimos ver auténticas obras de arte en pueblos que sobreviven gracias a turistas pescadores.
Después nos dirigimos al parque nacional de Kosciuszko, donde está la motaña más alta de Australia, lo que no es mucho decir, ya que son 2228 metros. Es un sitio ideal para los esquiadores más guapos del país. Pero, afortunadamente, cando no hay nieve es un sitio muy asequible. Y lleno de animales, que es lo que más nos interesa. Vimos multitud de canguros
y, por primera vez, tuvimos la suerte de ver wombats en libertad.
También visitamos las cuevas de Yarrangobilly.
El camino de vuelta fue largo, pero conseguimos llegar a Melbourne de una pieza. Mereció la pena la excursión en coche. Esperamos poder hacer alguna más antes de volver a casa.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

You're my best friend


Ayer fuimos a la fiesta de fin de año de la guardería de Otis y hoy ha pasado su último día allí. Ya he dicho que el sitio no nos gustaba nada, quizá porque estábamos acostumbrados a lo mejor. La fiesta fue un tostón, pero tuvimos la suerte de ver a Otis jugando con su mejor amiga, Nickie. La echará mucho de menos ya que han sido inseparables durante estos meses. Sirva esta entrada para que pueda ver en un futuro lo feliz que fue en su compañía.

Blue Montains

El parque nacional de las Blue Montains está muy cerca de Sydney. Se llama así porque, de lejos, las montañas se ven azules. Hay ciertas teorías y falacias al respecto con las que no os voy a aburrir. Fue nuestra primera parada en el trayecto hacia Melbourne y pudimos disfrutar de unas hermosas vistas,
de una casita cojonuda,
y de agotadoras marchas que bien merecieron el esfuerzo.

martes, 16 de diciembre de 2008

Reunión en Sydney

En Sydney nos reunimos con Cris que llevaba unos cuantos meses viajando por África y Australia. No nos entretuvimos mucho en esta ciudad, pues teníamos más interés en el camino de vuelta a Melbourne, que hicimos en coche parando en un par de parques naturales. Aunque no vimos mucho de la ciudad por antonomasia de Australia, pudimos apreciar su interés y que hay ciertos edificios que es mejor ver al natural.

La ópera de Sydney es el típico edificio que todo el mundo ha visto en fotos, así que parece que ya te lo sabes de memoria cuando vas a visitarlo. Pero, ¡qué va! No se parece en nada a lo que ya había visto. Me gustó mucho y no paré de hacerle fotos. Además, cambia mucho su aspecto según desde donde la veas o en función de la posición del Sol.





Una cosa que me ha soprendido de Australia es la cantidad de edificios masónicos que se ven. Se ve que la francmasonería es un movimiento de gran calado en este país. Unos de los edificios más grandes del CBD de Sydney es este templo.


También nos gustó el Harbour Bridge
y pasear por The Rocks.


Otis, por su parte, se lo pasó pipa en el acuario viendo multitud de enormes tiburones y toda la troupe de Buscando a Nemo.

Actualización

Ni estamos muertos ni estamos de parranda. Tan sólo procrastinamos, esperando a que un día el Sol nos alegre la cara. No ha pasado mucho y por eso he escrito poco. Pero algo nuevo sí que hay. Os cuento.

1. El tiempo en Melbourne es una pesadilla. No sé si recordáis cuando anunciamos la llegada de la primavera. Estábamos tan contentos de poder ir en manga corta, pasear en bicicleta, hacer un picnic en el parque o desayunar en la terraza. Muchas de estas cosas no las hemos podido volver a hacer desde entonces. En lugar de mejorar, el tiempo ha ido empeorando. ¡Y dicen que estamos en verano! De verdad, si queréis pasar un fin de semana en Melbourne, de acuerdo. Pero que nadie se plantee esta ciudad como destino vital. Es insufrible. Prefiero antes vivir en Siberia, donde al menos uno sabe a qué atenerse. Y si le preguntas a los lugareños te dicen: "That's Melbourne!", y todo arreglado. ¡Ah sí!, ¿"that's Melbourne"?. Pues menuda puta mierda.

2. Hemos hecho una visita relámpago a Sydney parando en un par de parques nacionales por el camino. Una maravilla. Australia es naturaleza, señores. Si no fuera por el clima y por los australianos sería un paraíso. Reportaje gráfico en breve.

3. Nuestra amiga Cris ha venido de visita. Gracias a ella, que conduce, hemos podido ver una pequeña parte del interior de Australia. Y haremos más escapadas en breve, siempre que no esté todo ocupado y re-reservado, ya que está todo dios de vacaciones.

4. Otis ya acaba la guardería. Como no podría ser de otra manera, las guarderías de Australia son un infierno. Caras, con personal muy cambiante, y tratando a los niños como bebés a pesar de que tengan 3 años. Por no hablar de la dieta a base de fairy bread y vegemite. No estamos nada contentos, pero al menos Otis se lo pasa bien, que es lo importante. Hoy tenemos la fiesta de despedida. Ya colgaremos alguna foto.

5. Ya tenemos fecha de vuelta. El 16 de febrero regresamos a Barcelona. La verdad es que ya tenemos ganas. Hemos disfrutado mucho por aquí (aunque parezca lo contrario a estas alturas del post), pero ya hace días que tenemos la cabeza más puesta en el retorno que en los días que nos quedan aquí. Tenemos algunas excursiones pendientes, pero la mayor parte de ellas quedarán descartadas. ¿Os he dicho que viajar por Australia es terriblemente caro? ¡Si hasta los mochileros pagan con Visa! Pues eso, ahora tenemos que desmontar nuestra casa, intentar colocar muebles y trastos, tirar muchas cosas, arreglar fianzas y recibos pendientes, ver qué llevanos y qué no, comprar algún que otro souvenir. Y después, encontrar piso en Barcelona, colegio para Otis, volver a trabajar, hacer un sinfín de fiestas de bienvenida (espero), reencuentros familiares. Todo un tute el que nos espera en los próximos 2 meses.

6. Ya os comenté que lo más frustrante de mi estancia aquí había sido el trabajo. No ha cambiado nada desde entonces. Ha sido igual o peor en los últimos meses. Ahora me quedan unas pocas semanas en las que casi todo el mundo estará de vacaciones. Intentaré sacar algo de provecho, aunque es más que dudoso.

7. Las noticias que me llegan de España no son nada halagüenas. El paro aumenta, las empresas cierran y parece que todo el mundo está con el agua al cuello. Al menos, mis amigos hipotecados podrán respirar un poco más aliviados, ya que después de la orgía bancaria de hace unos meses, parece que la cuota mensual se va a reducir significativamente. Me alegro. Pero que nadie se lleve a engaño, la hoja de ruta de la explosión de la burbuja sigue inalterable.

8. Estamos ya en verano y hoy vuelve a ser un día nublado, con lluvias racheadas, temperatura máxima 19º, mínima de 13º.