El martes 4 de noviembre tuvimos día de fiesta ya que se celebraba la
Melbourne Cup. Toda la ciudad paralizada por...¡una carrera de caballos! No os extrañaríais tanto si supieséis que uno de los mayores icones de este país es
Phar Lap, un caballo sin rival campeón de varios trofeos entre 1928 y 1932. Es tan importante que hay historiadores dedicados a buscar los
trofeos perdidos de tan insigne corcel. Aquí lo tenéis.

Para este evento la ciudad se viste de gala. Bueno, la ciudad no, sus ciudadanos. Los hombres con traje y sombrero de estilo mafioso chusquero y las mujeres con un florero en la cabeza. Es norma, al menos entre los que tienen la sangre roja, acudir a las carreras en transporte público. Allí se puede ver un auténtico espectáculo de luz y de color. Todos tan trajeaditos, con el cuerpo pintado de crema bronceadora y portando bolsas de súper repletas de alcohol. Lo mejor es verlos cuando salen. Casi todos salen contentos. Otros
ni se enteran.